martes, 18 de julio de 2017

Ballenas jorobadas



Si somos una gran parte agua será por algo, si nuestros tejidos transfieren nutrientes por ósmosis, será porque tenemos un vínculo ineludible con la vida a través del agua (h2O), al tiempo que lo tenemos con elementos tales como el nitrógeno, el carbono, el potasio que se equilibra con el sodio, o el hidrógeno. Y al igual que nos sentimos como pez en el agua también nos entendemos con otros animales marinos, les miramos y sentimos un aluvión de empatía con ellos, como puede ser con los bebés de cualquier mamífero o los adultos que nos observan con la misma curiosidad que nosotros a ellos. A veces no sabemos qué nos une, qué nos convierte en sus admiradores y sin saberlo en sus inconscientes exterminadores.

domingo, 16 de julio de 2017

Un colofón de calor



Habíamos roto aguas apenas unos días, salimos del Nautilus,  y ya a salvo del tiburón martillo nos adentramos en la planicie de Tierra de campos. Decían los telediarios que nos pusiéramos a resguardo pues el dios sol habíase puesto justiciero y sus rayos podían aniquilarnos silenciosamente, con sigilo y paciencia. Habíamos oído hablar de un festival de teatro en la linde con varias provincias - la comarca no era territorialista a la manera del país- y nos embarcamos rumbo a FETAL, atravesamos Zamora, Palencia, León  y llegamos a un pueblecito de Valladolid, un minúsculo lugar donde de la tierra surgió una escultura y un festival de teatro. El dios amenazaba con su incendiario rumor : ¡No salgas a la calle o morirás! Era verdad pues las leyendas cuentan que nunca unas temperaturas altas tan seguidas habían engullido así la humedad. Desde la carretera, durante el camino al alba, contemplamos cómo el vapor de agua se desprendía de la tierra ascendiendo en busca del astro ejecutor, a su lado las avutardas buscaban en el frescor un momento de tranquilidad, luego la guerra del cazador  volvería  a comenzar.  Incluso este fuego que nos sometería al delirio puede ser representado.






La imagen es de Manuel Perez, un autor marciano, el texto mío.

Y entramos en el Nautilus ...


El agua chapoteaba contra el casco. 

El mar era esa mansa inmensa azul verdosa que lamía los bordes de metal. 







Al cerrar la trampilla sentí un peso bajando por mi tráquea, sin duda sería una aventura fascinante pero algo dentro de mi cuerpo entendía el peligro que corríamos. 



Y entramos en el Nautilus

viernes, 14 de julio de 2017

Glaciares milenarios


Te leo y pienso en un camino de palabras. A veces siento un glaciar en mi garganta atascado. Hay montañas, picos adentrándose en las nubes, pero no son míos; yo solo tengo ese trozo de hielo que renquea cuando te leo porque la fusión arrastra algo que lleva miles de años allí esperando. Me doy cuenta de que yo no soy yo. Igual que yo me compongo de kilos de bacterias sin las cuales no sobreviviría, también tengo un acervo cultural por desentrañar enredado a cada momento, a cada vivencia y espacio. O soy yo con todo eso de más que me hace única, podríamos llamarlo contexto y ligarlo con el Medio donde me descodifico, y surjo como una voz cantarina. Hoy he apostado por no seguirte los pasos y crear mi propia pendiente mirando hacia el ocaso, he vertido mi fuente, he gritado, he temido mi muerte, y me he despertado Viva. 





Glaciares milenarios

Texto y foto propia, la foto tomada en el Emérita Lúdica de la actual Mérida.

Acervo:

Acerbo: Cruel y duro.
Aspero, basto, hosco ...  en sabores y olores.

jueves, 29 de junio de 2017

A escena un cuento


Un cuento de amor; El pollito de los ojos azules.
Dedicado a Gabriel , a Maite, y todos los niños dados en adopción.
Con la colaboración de Angel fuentes Alcocer aportando  sonidos al cuento.
Un cuento mío creado para la ocasión dentro del Maratón de Cuentos de Guadalajara del 2017 con el lema De Oriente a Occidente.

miércoles, 28 de junio de 2017

Perversiones Medio Inusitadas








El sonido de los barcos sale hacia lugares marcados a escuadra en un plano, sale sordo y escalado, sale decidido y confiado, y poco después vemos al monstruo dejando el puerto y lo que parecen pequeñas ondas disgustadas, lanzadas hasta la costa. Estelas de agua chapotean contra el hormigón, y a lo lejos  se desplaza tanta, tanta masa de agua en disturbio, descontenta, en refriega, que temes ...  .. . Es  así que al alcanzar el muro, la arena, tus pies, dice:  SPLASSS...  
Cualquier objeto; sea animal del capital o cosa sumergido en el agua genera un impacto y cambio en el volumen original -como decía un griego llamado Arquímedes- aunque él hablaba específicamente de la masa desplazada, y eso es lo que me interesa. ¿Cuánto pesaría un monstruo adentrándose en la oscuridad si cinco minutos después el mar aún acusara el cambio de rumbo en sus olas?  Aquel graznido grave surgió de la profundidad como un aviso a navegantes, a  inquilinos del océano. Ahí iba él con sus miles de kilos a conquistar las aguas, verter sus detritos, a desafiar a los más grandes, a pervertir el horizonte, el paisaje. El invasor ni siquiera poseyó conciencia de su hazaña, su cabeza portaba un cerebro reptiliano, diseñado con un mínimo código binario; era un dinosaurio del transporte de la chatarra, sin embargo yo -a punto de alcanzar la medianoche-, aún puedo imaginar sus fauces antidiluvianas consternando el vaivén de nuestros  -platos - sueños.



Perversiones Medio Inusitadas

Texto e Imagen Ana Rico- Ruibarbo

domingo, 21 de mayo de 2017

La mujer de Van Gogh






No se cortò un pelo, sin prejuicios le importaba un pimiento que pensaran "que eso no tenía nada de académico". Tomó el pincel al revés y empezó a marcar el cabello hasta desliar cada rabejo verdoso. El rostro resultaba muy plano para su edad, sí, pensó mientras se rascaba la superficie donde antes estuviera el lóbulo de su oreja. Todavía le picaba aunque hacia tiempo que había desaparecido. Descargó las mejillas recortando timidos fragmentos de madera. ¡Esa era ella!

Yo la conocí el otro día, está en el Museo de Arte Moderno de Madrid. El sello es de Van gogh.
Texto e imagen: Ana Ruibarbo.

jueves, 18 de mayo de 2017

Caminus Stelae. La diosa



Sonrió para él, iba a hombros de una horda de guerreros embravecidos por la victoria. El júbilo por sus azañas se extendía por Augusta Emérita. Habían comenzado el paseillo sobre hermosos caballos árabes traídos de la Bética. Una corona de laurel respandecia sobre su frente. Cuando atravesaron la plaza los mercaderes instaban a sus esclavos a recoger los puestos; !El emperador salía a recibirlos! Les esperaba en el Decumanus, el punto medio norte -sur de la nueva civitas. La ciudad entera seguía el estandarte en un griterío mareante . Pasaron la basílica, algunos magistrados habían salido al oír el anuncio de los vigías. A pocos metros la vio ... como una diosa, en realidad era una diosa, pero él no lo sabia. Sus ojos castaños se enredaban en su sonrisa, los pliegues de su fina túnica jugaban cincelados por la curvatura de sus senos. El cuerpo le restallò, deseaba que la joven le mirará solo a él, y sin darse cuenta elevó la frente, sacó pecho y tiró de las bridas con energía. El animal levantó sus patas en el aire gimiendo con intensidad. Se agarró a las crines y consiguió mantenerse sobre el caballo pegándose a su lomo. Un segundo después estaban ante el templo de Isis. Reconoció el pecho al instante, los pliegues de la túnica se recreaban con intensidad, dos cíngulos marcaban la guitarra de su vientre. Sintió la tentación de tocarla. Descendió del caballo , se aproximó, y al inclinar la cabeza en el suelo se descubrió alargando la mano para tocar su pie helado.

Los dioses solo son réplicas de humanos

Ana Ruibarbo- Rico: imagen y texto.

Escultores del viento

El dia de los museos. .. 

Simplemente supe que habíamos encumbrado los pasos de alguien cuya vida en lo cotidiano poco tenia que ver con las hechuras de la costumbre. Y quise -por un instante- colocarme en su piel.

 

Descubrí entonces las rozaduras hirientes, la fricción constante para moldear las cosas a la medida de su propia perspectiva; el resultado que el arte produce en los escultores del aire, la metereorizaciòn de sus propias carnes convertidas en Poesia Viva.


Ana Ruibarbo- Rico: Imágenes y texto.

sábado, 13 de mayo de 2017

Toledo en mi retina

Ayer vi un pájaro enredado en el alféizar de una ventana. Estaba rodeado de barrotes que le impedían salir y a los de afuera entrar. Él llamaba y yo le repliqué. Eran casi las doce y el sol nos alentaba con su candor. Toledo descendía desde los vestigios de su fortaleza, expandiéndose. Su esplendor se había reinventado al conservar la historia; podías comprobarlo al picar puerta por puerta. Y era una ciudad hermosa. Sin embargo no me cupo duda de que entre las rejas se guardaban secretos y creencias a las que nunca tocaría la luz. Y me pregunté de qué lado del enrejado estaba yo.





Imagen: David Gray 1970
Texto Ana Rico - Ruibarbo.

martes, 2 de mayo de 2017

El recital


Os adjunto la crítica en la web de la fundación Siglo Futuro:
El sábado día 29/4 se celebró en la Sede de la Fundación  en el Campus Universitario de 

  Guadalajara, un acto del ciclo: "Foro del oyente. Música y palabra". Comenzó la poeta ANA RICO,  recitó poemas compuestos por ella. Su poesía contiene tintes surrealistas donde el amor, la sensualidad y algo de revolución son  protagonistas. Lo expresa con un vocabulario florido y profundo y con un dominio de la declamación (se le nota que también es actriz) que a veces llega a emocionar.

(Si pincháis en las fotos vais a su página).

jueves, 27 de abril de 2017

Buenas noticias: Este sábado 29 a las 11,30 daré un recital como poeta junto a un grupo de música medieval en Guadalajara (España). Para todos aquellos que os caiga a mano y deséis compartir la poesía en vivo las puertas están abiertas.
Os copio literal la información de la Asociación Siglo futuro que es quien organiza el acto:
SÁBADO 29 DE ABRIL SEDE DE LA FUNDACIÓN SIGLO FUTURO. CAMPUS UNIVERSITARIO. C/ Cifuentes 28. 3ª Planta. 11,30 horas. Entrada libre.
Ciclo: “ Foro del Oyente. Música y palabra”.
Concierto: MÚSICA MEDIEVAL, interpretada con instrumentos de la época. ÁNGEL FUENTES ALCOCER. EL TROVADOR MINISTRIL.
Recital poético: ANA RICO. Poeta

domingo, 23 de abril de 2017

La madriguera de Alicia

1 ¡Tenía tantas cosas qué hacer! No se por qué habíamos quedado en un lugar tan apartado. Llegué el día anterior con un sol expléndido, la carretera limpia, el aire se palpaba fresco y puro, quizás se apreciara el olor a hierba frondosa, la que estaban recortando las vacas mientras pastaban afanándose. Me pareció fantástico, estaba contenta, o más, exultante. Además llevaba esperando aquella cita sin saberlo toda la vida. El encuentro se fijó para al día siguiente, y después de un buen yantar de "pedorreras", como decía el camarero del pequeño restaurante, me iría.
A eso de las 11 abrieron la feria. Recuerdo mi asombro cuando la inaguración se estrenó con tambores y gaitas: una banda de músicos locales con ecos celtas, y porrones con orujo, pastas artesanas con arreglos de miel de romero y almendras. ¿Quién tenia estómago para tal barbaridad? Veía correr el orujo y me parecía imposible que se lo pudieran beber a palo seco. Pocos más que los locales se atrevieron dos rondas. A las 11, 30 el viento comenzó a arreciar, la temperatura bajaba por momentos. Alguien de la carpa dio la voz de que anunciaban la primera nevada de la temporada. Pensé que si nevaba mejor, podríamos deslizarnos. Aunque luego me empecé a preguntar si mi cita aparecería. Si habría llegado ya. No tenía a mano el teléfono del hotel, aunque solo estaba a 5 minutos. Disponíamos de una buena calefacción y los puestos llenos de repostería, cerámicas, guisos locales, caldos tremendamente picantes, trabajos de herrería, forja, cuero... y legumbres de toda la provincia. Era él quien elegió el lugar: un hombre acostumbrado a perderse por estos pagos y otros de más altura. Lei en alguna de sus entrevistas que "No había nada como subir a la montaña para recuperar las perspectivas", pues eso le había ayudado enormemente a escribir. En aquel momento desconecté del lugar y volví a la madriguera de Alicia, en mis sueños yo hablaba a menudo con él, sus adaptaciones teatrales de piezas ajenas a las que sumaba acciones de la vorágine del mundo no pasaban desapercibidas.
..
Continuará mañana




2 Los paisanos comenzaron a aparecer por goteo, las mujeres de dos en dos, y a veces pasaban pequeños grupos mixtos en camarilla. -¿Vosotras qué vendéis?-¿Acaso no se veía? Nuestro puesto era un enorme muestrario de hogazas de pan sin bregar, rústicas, hermosotas, de las que te duran 5 días y luego las sopas de ajo levantarian a un muerto. Mi amiga mostraba su trabajo con un arte locuaz, mientras yo asentía. La idea de acudir a aquella feria había sido del escritor:" Los frutos de la tierra- me dijo tiempo atrás - te darán paz" Paz y buen yantar me dieron pues mis amigos, los panaderos, utilizaban trigos de gran calidad, pasas, nueces, almendras, anises, mantecas, huevos. Los paisanos solían rifarse sus brazos de gitano de nata deshilachada.
El ajetreo alimentaba el bullicio del lugar. Ya no se oía la música de fondo, la banda se desplazó a las tascas, a disfrutar de los caldos, y los vinos ardientes. Me pidieron una bolsa de magdalenas, y entonces pensé que si no podía llenar una bañera quizá mis textos como mariposas-magdalenas; cremosas, esponjosas, intensas albergaran la posibilidad de permanecer en la memoria de las emociones más allá del instante en que el primer bocado atravesaba el paladar. Sonreí. Y llegó un paisano...

Continuará 
Relato: Ana Ruibarbo
Imagen:una amiga de Facebook

lunes, 17 de abril de 2017

Amor y Microclimas. Poesía



Me dejaste por una ensaimada
y la sección del economista.
Llovía en pleno junio,
pero solo en las esquinas.


¡Ponle cilantro a la sopa,
le haremos una aguadilla!
Me sumergí en tu boca
y resultè no ser anguila.
Embestida entre tus olas
¡Caracol, caramba , sin carambola!

Tintinea con la melancolía
aquel que no consiguió nada.
El amor es una lata
con muchos microclimas. 

sábado, 15 de abril de 2017

viernes, 14 de abril de 2017

Confesiones veladas

Hace rato que cayó la noche pero no puedo dormir. Aún llevo puesta mi combinación roja, la que Peter me regaló en vísperas del viaje a Japón. No sé por qué aún de vez en cuando me la vuelvo a colocar bajo algún vestido corto. Supongo que me engaño a mi misma sin saberlo... Es la única que le cae bien a este escote, siempre me digo, y luego vuelve a suceder. De nuevo ocurre lo mismo: Sebastian y yo salimos de casa, vamos al mismo lugar de siempre desde hace diez años, todos los fines de semana -ya no se llama Acuario, ahora es Star's pero tolo lo demás es igual-. Pedimos, él un beefeater y yo una Fanta de naranja, a veces con licor 43. Y aparecen Marga y Pascual, y el camarero trae una bandeja de croquetas. Ahora que lo pienso ... Es todo un ceremonial. 

Sin embargo hoy no ha sucedido así, nunca sucede cuando me pongo esta combinación ¿Por qué no me había dado cuenta? Sebastian y yo hemos llegado más apagados de lo habitual, èl aún enfadado por no se qué de la subida de la luz. Hemos pedido pero en lugar de Marga y Pascual se ha presentado Peter con una tal Tina, me recordaba a una tinaja redonda y ancha de caderas , cabeza y pies minúsculos. El camarero ha entrado con una bandeja enorme, redonda. Algo curioso: solo había una croqueta. Sì, mas grande de lo habitual, Peter ha querido cogerla y yo le he clavado el tenedor, ni sé por qué, !Si ni siquiera nos hemos saludado! El tenedor se ha incrustado entre las falanges y yo ni he amagado soltarlo. Sebastian observaba incrédulo y ellas gritaban como locas. De pronto he subido el tenedor y he chupado la sangre, Peter abría la boca como un poseso. !Hombres, qué lloricas! Ni siquiera sé por qué cuento esto. Al llegar a casa me he quedado dormida y, me he dado cuenta de que Peter y yo aún seguimos casados, y Sebastian , pobre mío, murió el año pasado.

Ana Ruibarbo

jueves, 13 de abril de 2017

Estandarte de ciudad
Amor amar ama..rte
Inclina el equinocio
Ahora de esta parte
Toma, toma la llave
Incienso poemàtico,
Descalàbrese la cerradura
Àbrase la puerta, sensibilidad.
Del concepto rompe hechuras
Toma de mí las partes
Crea una costura
de intención y posteridad 
Amor amar am Arte


21 de marzo 2017
Ana Ruibarbo
Y
Juan Gris

miércoles, 12 de abril de 2017

Desde el tren

    Le arañé en el cristal desde el tren buscando una última mirada bajo su gorra de pandillero. Hace un segundo me preguntaba quièn es ese chico que camina como si tuviera que retar hasta los muros. La tapia de la estación le observa impasible al alejarse, y yo me compongo en el asiento mientras sus pantalones de chándal se mimetizan en la noche. ¿Dónde vas chaval? Me entran ganas de decirle. Se volatiliza antes de que grite su nombre.
Ana Ruibarbo texto
La imagen es de mil novecientos y algo.

Prohibido - Caminus stelae

Le sentia en la boca con el sabor de las batallas perdidas, se le trababan las palabras al contacto de la lengua. Y nada Nada atravesó la muralla de sus labios silentes, sin embargo, cuando asomò la noche , y abrióse la cancela de los sueños mandó a buscarlo. En los meandros de sus oídos lanzó un mensaje de lava: Estás prohibido y nunca estuve tan segura de lo que quiero.

Caminos stelae
Prohibido

Ana Ruibarbo -Rico

martes, 11 de abril de 2017

Y la palabra tomó carne ....

Son buenas noticias cuando un amigo por fin deja de escribir versos anónimos y lanza al mundo su retoño. De alguna forma me siento criatura de este recién nacido pues soy su prologuista.
Quiero dar las gracias Angel García por compatir esto conmigo, a Carmen Pinpilipausa Ef por estas magníficas ilustraciones. Ahora también me gustaría haceros partícipes, lo disfrutaréis. 
En primer lugar os enlazo un poema  suyo recitado por mí :
 Llueve



El segundo vídeo es la presentación entera. Si no tenéis mucho tiempo yo empezaría en el 10:12 que es cuando empieza la presentación por mí y los influjos de su obra. Y si podéis verlo entero descubriréis la emoción y la entrega por parte de todos los que participamos, músicos y poetas, para acompañar el alumbramiento de la obra de Angel; Tiempo de café.


Ana Ruibarbo- Rico — Mimí ballenita

Mirándote me veo en el abismo de tu iris,
 y siento el tiempo inamovible,
 prisionero de mis emociones que lo demoran o comprimen.
¿Podría volcarme en ese punto quieto
 donde tu pupila me interroga 
con la más fría y perdida de las miradas inquisitivas?


Ana R.M
Imagen : Catherine Abel.

lunes, 10 de abril de 2017

Misivas en el tiempo. Caminus stelae



Tres caballos han atravesado las pilastras de la villa, escrito en una se lee: 1919 leguas  a Roma, pero solo uno descabalga y avanza sin armas. Los esclavos salen a recibir al viajero.

-¡Ave!
-¡Ave! Necesito ver al señor de la casa,  dominus Aurelio.

El esclavo mejor vestido lo observa con cautela, levanta una mano y dos guardias lo acompañan al interior de la vivienda. El olor de los nardos les guía, acceden a un patio de columnas marmóreas. En la estancia, hay además un estanque con carpas, un pequeño jardín y detrás una mesa. Entre la vegetación un hombre de unos treinta años con una hermosa  túnica  los observa entrar. De pronto, a varios metros de la mesa, los guardias se detienen cortando la marcha al viajero. Este saca de entre sus ropas un pergamino enrollado y lo entrega, intenta girarse, regresar pero estos -con un  solo gesto- amagan el movimiento. El hombre de la túnica permanece de espaldas frente a la mesa cuando lo desenrolla.

¡Ave Aurelio!
Canta albricias pues está será mi última misiva. En breve zarparemos desde el puerto de Ostia, atravesaremos el mediterráneo, y en tres meses, si los vientos nos son propicios, me tendrás de vuelta en la casa de nuestros ancestros…¡Por fin volveremos a vernos, amigo, después de 20 años!

Aurelio no sigue leyendo, sus manos tiemblan, y toma asiento. Luego se levanta, se gira,  y el viajero descubre la piel roja, igual a las carpas, y el sudor que cae profuso desde su frente. Cabizbajo, Aurelio murmura negando con la cabeza: ¡Tres meses es mucho tiempo! ¡Demasiado tiempo! Ahora su voz tiembla: ¡Que la tierra me sea leve!.  A un movimiento de su dedo índice le acercan una tablilla con cera templada, toma el punzón y escribe:

¡Ave Marcus!

Te estaré esperando al pie de la calzada, lee las estelas.


Misivas en el tiempo

Caminus stelae.


Texto Ana Rico M.

Imagen Berenice Abbott, fotógrafa estadounidense.

Relato publicado en abril 2017 en una revista cultural



El viento, y esto es muy raro, se convierte en un ancla, araña la costra de lava, desentraña las oscuras mentiras mientras las pieles se curten y las ardillas se esconden o las musarañas penetran la carcasa de escoria.
El viento acompaña los cuerpos, los recorre y procura moldearlos con regocijo. Está acostumbrado a que todos se resistan, no le importa, pues tiene un ojo para las caricias y otro para ventiscas.


Se mantiene férreo sujeto a su idiosincrasia, ligado al conjuro de los elementos, y es éĺ es que consigue encaminar a los hombres a la tierra, desviarlos del mar, sostener su imagen de seguridad
entre refugios efímeros.



Te llevaré donde nunca fuiste

por Ana Ruibarbo, texto e imagen.

30 ma


Ballenas jorobadas

Si somos una gran parte agua será por algo, si nuestros tejidos transfieren nutrientes por ósmosis, será porque tenemos un víncu...