miércoles, 22 de noviembre de 2017

Lecciones de biología


Me miraba a los ojos haciéndome cosquillas, se atusaba la barba y un escalofrío bajaba por mi costado hasta los muslos. Todo el mundo creía que teníamos una relación amorosa pero las dichosas neuronas espejo nunca dijeron lo mismo, sobre todo aquel día que el me lanzó un beso y yo le devolví un puntapié.


Lecciones de biología



miércoles, 23 de agosto de 2017

Mudanza a la estación de Atocha, hoy

Yo  y mi nuevo gato, el invisible, nos mudamos a Atocha en busca de trajín,  de la popularidad de los olores y  el colorido de los habituales del lugar. Por favor, si me ven con él  absténgase de tocarlo, puede que no se vea , pero tiene muy mala leche.

lunes, 21 de agosto de 2017

Poemas en rosa



Acabo de descubrir que leer poemas puede ser más un acto de lúdico cotilleo que un acto de inmersión literaria. Se cae en la literatura sin saberlo, pero el motivo que da pie a pasar la página es saber qué sintió él/ella y qué pasó cuando desapareció de su vida.  Y más cuando conoces al autor ...
La poesía es empatía con el eco de la palabras.

Poemas en rosa

martes, 15 de agosto de 2017

La autora material de los hechos confiesa ...





Le dolían las palabras como alguien que se auto invita a cenar y no te agrada. Le dolían como si tuviera  escrúpulos hacia ellas y un viento súbito se las sacara a presión desde la boca del estómago. Le dolían y punto.  
                                 Aunque  nunca hubiera un final, ni un término medio,  un ocaso o un deceso ... a no ser que ... fuera su deceso. Sólo dejaba de soltarlas como lastre,  un lastre inevitable para poder seguir a flote,  navegar ¿A dónde? Ni siquiera sabia a dónde. Ellas eran las auténticas propulsoras de aquel periplo sin tierra a la vista,  sin sol de poniente, sin márgenes ni aceras donde descansar.



A.R  La autora material de los hechos confiesa ...

lunes, 14 de agosto de 2017

Paula



¡Qué extraño resultaba corretear por la ciudad sin saber dónde ir, tentando la suerte , tentando las calles siempre con una sensación inminente de desenlace!. Al principio sentía una vibración en la punta del estómago como si fuera un zahorí, mis manos temblaban, y pensaba que a la vuelta de la esquina Paula aparecería como si simplemente se hubiera distraído, perdido la noción del tiempo y llegara tarde a casa. Luego, después de varios días, quizá la primera semana, cuando encontramos parte de su ropa y su bolso en un callejón supe que ya nada sería igual. Me aconsejaron que descansara, los vecinos hicieron turnos para pasar por casa. Dicen que me levantaba sonámbula y descalza salía a la calle murmurando su nombre. No recuerdo haberme despertado en ningún lugar raro, aunque sí exhausta. La noticia de su desaparición salió en la prensa, llamó mucha gente, pero ni una sola pista fiable. Una mañana, veinte días después, apareció aquel señor, parecía de una funeraria, Vicente me dijo que se llamaba. Me miraba a los ojos y hablaba muy despacio:
- Señora, me tomó del antebrazo, creo que puedo ayudarla.
Recuerdo la escena como si le pasara a otra, como si yo mirara desde fuera y en realidad él tomara el antebrazo de Paula. La sangre avanzaba lentamente por mis venas, pesada, era igual que un riego por goteo, minucioso. Y siento la respiración entrecortada, expectante. El aire parecía atrapado en mi pecho mientras él hablaba. Pensé que si la sentía a ella igual restaba algo de esperanza, aún podía estar viva. Por un segundo la ví a través de mis brazos tomando la mano de aquel hombre con un montón de gusanos deslizándose entre mis - sus dedos.

(Textos en 20 minutos)




Prologo:
Paula era una adolescente muy sensata, nunca habíamos tenido un problema con ella, ni una sola noche en vela por un disgusto, pero el martes salió a patinar con las amigas y nosotros quedamos para cenar - teníamos un compromiso-. Cuando regresamos aún no había llegado, a veces llama y si no estamos vuelve a llamar más tarde si se va a retrasar o la madre de Mariam las lleva a cenar, así que esperamos, esperamos, y luego comencé a llamar a sus amigas, cogí la agenda de su cuarto y descubrí una dirección de última hora extraña ...

miércoles, 9 de agosto de 2017

El cartógrafo de Sinapsis







Si, estoy atascada en el blanco y negro, tengo alas y ancas, soy un envío al más allá. Vivo en un proceso de romanización que usa a dios como pretexto de conducción cultural. De nada sirve volar, vaporear, sin ecolocalizador, sin sonar ni sondas, sin un cartógrafo que esgrima en el plano la ocupación ideal del colibrí de tus pensamientos.


El cartógrafo de Sinapsis

jueves, 3 de agosto de 2017

La humanidad de la tecnología la pones tú

Somos amigas desde hace más de siete años pero nunca nos hemos visto en persona, bueno, yo he visto algunas fotos suyas, sin embargo hasta ahora no había puesto ninguna mía. Y aún así éramos amigas porque hablábamos con el corazón, desde el corazón, sin corazas. No había pretensiones de cautivar a nadie, no sabía qué clase social o que posición pública podría tener ni me interesaba. Solo quería leer más, dejarme embeber en esos textos maravillosos, tanto me daba si eran mera literatura o gran parte de su vivencia real. Nada hay literal en la vida y todo en parte es verdad cuando escribimos aunque sea ficción. Disfrutaba enormemente y disfruto, por eso decidí emprender este viaje. Este es un gran paso, voy a conocer a alguien en otras dimensiones, más allá de la foto de perfil. Voy a saber a qué huele, cuánto mide, si frunce el ceño cuando se enfada, si su escritura es deseo o reverberación. A veces me asusta pensar que podríamos discutir porque venimos de culturas muy distintas, incluso un sustrato de creencias casi antagónico pero también puede ser interesante ver cómo cada sustrato condiciona lo que podemos ver o cómo asimilamos los mismos hechos. Al menos eso espero, son pocos días para este viaje pero es un nuevo comienzo. Resulta más sencillo si la otra persona es mujer y hetero, lo confieso, con un hombre me pensaría mucho más irme a su casa. Aún así no deja de darme un poco de respeto, aunque la expectativa de ver lugares nuevos, gente distinta, y descubrir la idiosincrasia de otra isla apaga todas las disonancias de mi cerebro. Estoy segura de que lo disfrutaré.

La humanidad de la tecnología la pones tú

Ana Ruibarbo

Lecciones de biología

Me miraba a los ojos haciéndome cosquillas, se atusaba la barba y un escalofrío bajaba por mi costado hasta los muslos. Todo el mundo cre...