Con el abrelatas que me regalaron,
regresé hasta el tronco del manzano,
aquel donde dejamos incrustados nuestros corazones palpitando.
Recorté con sumo cuidado el mío, lo saqué y volví a prenderlo en mi pecho
Ahora luce con dos brotes tiernos, es un milagro.
(El abrelatas mágico)
El cuadro pertenece a un pintor llamado el Hortelano.
