miércoles, 23 de agosto de 2017

Mudanza a la estación de Atocha, hoy

Yo  y mi nuevo gato, el invisible, nos mudamos a Atocha en busca de trajín,  de la popularidad de los olores y  el colorido de los habituales del lugar. Por favor, si me ven con él  absténgase de tocarlo, puede que no se vea , pero tiene muy mala leche.

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¡Qué bochorno!

Un día desaparecermos en una nube de vapor y descubriremos que vivomos sobre una pasta que nada en el té.