jueves, 27 de abril de 2017

Buenas noticias: Este sábado 29 a las 11,30 daré un recital como poeta junto a un grupo de música medieval en Guadalajara (España). Para todos aquellos que os caiga a mano y deséis compartir la poesía en vivo las puertas están abiertas.
Os copio literal la información de la Asociación Siglo futuro que es quien organiza el acto:
SÁBADO 29 DE ABRIL SEDE DE LA FUNDACIÓN SIGLO FUTURO. CAMPUS UNIVERSITARIO. C/ Cifuentes 28. 3ª Planta. 11,30 horas. Entrada libre.
Ciclo: “ Foro del Oyente. Música y palabra”.
Concierto: MÚSICA MEDIEVAL, interpretada con instrumentos de la época. ÁNGEL FUENTES ALCOCER. EL TROVADOR MINISTRIL.
Recital poético: ANA RICO. Poeta

domingo, 23 de abril de 2017

La madriguera de Alicia

1 ¡Tenía tantas cosas qué hacer! No se por qué habíamos quedado en un lugar tan apartado. Llegué el día anterior con un sol expléndido, la carretera limpia, el aire se palpaba fresco y puro, quizás se apreciara el olor a hierba frondosa, la que estaban recortando las vacas mientras pastaban afanándose. Me pareció fantástico, estaba contenta, o más, exultante. Además llevaba esperando aquella cita sin saberlo toda la vida. El encuentro se fijó para al día siguiente, y después de un buen yantar de "pedorreras", como decía el camarero del pequeño restaurante, me iría.
A eso de las 11 abrieron la feria. Recuerdo mi asombro cuando la inaguración se estrenó con tambores y gaitas: una banda de músicos locales con ecos celtas, y porrones con orujo, pastas artesanas con arreglos de miel de romero y almendras. ¿Quién tenia estómago para tal barbaridad? Veía correr el orujo y me parecía imposible que se lo pudieran beber a palo seco. Pocos más que los locales se atrevieron dos rondas. A las 11, 30 el viento comenzó a arreciar, la temperatura bajaba por momentos. Alguien de la carpa dio la voz de que anunciaban la primera nevada de la temporada. Pensé que si nevaba mejor, podríamos deslizarnos. Aunque luego me empecé a preguntar si mi cita aparecería. Si habría llegado ya. No tenía a mano el teléfono del hotel, aunque solo estaba a 5 minutos. Disponíamos de una buena calefacción y los puestos llenos de repostería, cerámicas, guisos locales, caldos tremendamente picantes, trabajos de herrería, forja, cuero... y legumbres de toda la provincia. Era él quien elegió el lugar: un hombre acostumbrado a perderse por estos pagos y otros de más altura. Lei en alguna de sus entrevistas que "No había nada como subir a la montaña para recuperar las perspectivas", pues eso le había ayudado enormemente a escribir. En aquel momento desconecté del lugar y volví a la madriguera de Alicia, en mis sueños yo hablaba a menudo con él, sus adaptaciones teatrales de piezas ajenas a las que sumaba acciones de la vorágine del mundo no pasaban desapercibidas.
..
Continuará mañana




2 Los paisanos comenzaron a aparecer por goteo, las mujeres de dos en dos, y a veces pasaban pequeños grupos mixtos en camarilla. -¿Vosotras qué vendéis?-¿Acaso no se veía? Nuestro puesto era un enorme muestrario de hogazas de pan sin bregar, rústicas, hermosotas, de las que te duran 5 días y luego las sopas de ajo levantarian a un muerto. Mi amiga mostraba su trabajo con un arte locuaz, mientras yo asentía. La idea de acudir a aquella feria había sido del escritor:" Los frutos de la tierra- me dijo tiempo atrás - te darán paz" Paz y buen yantar me dieron pues mis amigos, los panaderos, utilizaban trigos de gran calidad, pasas, nueces, almendras, anises, mantecas, huevos. Los paisanos solían rifarse sus brazos de gitano de nata deshilachada.
El ajetreo alimentaba el bullicio del lugar. Ya no se oía la música de fondo, la banda se desplazó a las tascas, a disfrutar de los caldos, y los vinos ardientes. Me pidieron una bolsa de magdalenas, y entonces pensé que si no podía llenar una bañera quizá mis textos como mariposas-magdalenas; cremosas, esponjosas, intensas albergaran la posibilidad de permanecer en la memoria de las emociones más allá del instante en que el primer bocado atravesaba el paladar. Sonreí. Y llegó un paisano...

Continuará 
Relato: Ana Ruibarbo
Imagen:una amiga de Facebook

lunes, 17 de abril de 2017

Amor y Microclimas. Poesía



Me dejaste por una ensaimada
y la sección del economista.
Llovía en pleno junio,
pero solo en las esquinas.


¡Ponle cilantro a la sopa,
le haremos una aguadilla!
Me sumergí en tu boca
y resultè no ser anguila.
Embestida entre tus olas
¡Caracol, caramba , sin carambola!

Tintinea con la melancolía
aquel que no consiguió nada.
El amor es una lata
con muchos microclimas. 

sábado, 15 de abril de 2017

viernes, 14 de abril de 2017

Confesiones veladas

Hace rato que cayó la noche pero no puedo dormir. Aún llevo puesta mi combinación roja, la que Peter me regaló en vísperas del viaje a Japón. No sé por qué aún de vez en cuando me la vuelvo a colocar bajo algún vestido corto. Supongo que me engaño a mi misma sin saberlo... Es la única que le cae bien a este escote, siempre me digo, y luego vuelve a suceder. De nuevo ocurre lo mismo: Sebastian y yo salimos de casa, vamos al mismo lugar de siempre desde hace diez años, todos los fines de semana -ya no se llama Acuario, ahora es Star's pero tolo lo demás es igual-. Pedimos, él un beefeater y yo una Fanta de naranja, a veces con licor 43. Y aparecen Marga y Pascual, y el camarero trae una bandeja de croquetas. Ahora que lo pienso ... Es todo un ceremonial. 

Sin embargo hoy no ha sucedido así, nunca sucede cuando me pongo esta combinación ¿Por qué no me había dado cuenta? Sebastian y yo hemos llegado más apagados de lo habitual, èl aún enfadado por no se qué de la subida de la luz. Hemos pedido pero en lugar de Marga y Pascual se ha presentado Peter con una tal Tina, me recordaba a una tinaja redonda y ancha de caderas , cabeza y pies minúsculos. El camarero ha entrado con una bandeja enorme, redonda. Algo curioso: solo había una croqueta. Sì, mas grande de lo habitual, Peter ha querido cogerla y yo le he clavado el tenedor, ni sé por qué, !Si ni siquiera nos hemos saludado! El tenedor se ha incrustado entre las falanges y yo ni he amagado soltarlo. Sebastian observaba incrédulo y ellas gritaban como locas. De pronto he subido el tenedor y he chupado la sangre, Peter abría la boca como un poseso. !Hombres, qué lloricas! Ni siquiera sé por qué cuento esto. Al llegar a casa me he quedado dormida y, me he dado cuenta de que Peter y yo aún seguimos casados, y Sebastian , pobre mío, murió el año pasado.

Ana Ruibarbo

jueves, 13 de abril de 2017

Estandarte de ciudad
Amor amar ama..rte
Inclina el equinocio
Ahora de esta parte
Toma, toma la llave
Incienso poemàtico,
Descalàbrese la cerradura
Àbrase la puerta, sensibilidad.
Del concepto rompe hechuras
Toma de mí las partes
Crea una costura
de intención y posteridad 
Amor amar am Arte


21 de marzo 2017
Ana Ruibarbo
Y
Juan Gris

miércoles, 12 de abril de 2017

Desde el tren

    Le arañé en el cristal desde el tren buscando una última mirada bajo su gorra de pandillero. Hace un segundo me preguntaba quièn es ese chico que camina como si tuviera que retar hasta los muros. La tapia de la estación le observa impasible al alejarse, y yo me compongo en el asiento mientras sus pantalones de chándal se mimetizan en la noche. ¿Dónde vas chaval? Me entran ganas de decirle. Se volatiliza antes de que grite su nombre.
Ana Ruibarbo texto
La imagen es de mil novecientos y algo.

Prohibido - Caminus stelae

Le sentia en la boca con el sabor de las batallas perdidas, se le trababan las palabras al contacto de la lengua. Y nada Nada atravesó la muralla de sus labios silentes, sin embargo, cuando asomò la noche , y abrióse la cancela de los sueños mandó a buscarlo. En los meandros de sus oídos lanzó un mensaje de lava: Estás prohibido y nunca estuve tan segura de lo que quiero.

Caminos stelae
Prohibido

Ana Ruibarbo -Rico

martes, 11 de abril de 2017

Y la palabra tomó carne ....

Son buenas noticias cuando un amigo por fin deja de escribir versos anónimos y lanza al mundo su retoño. De alguna forma me siento criatura de este recién nacido pues soy su prologuista.
Quiero dar las gracias Angel García por compatir esto conmigo, a Carmen Pinpilipausa Ef por estas magníficas ilustraciones. Ahora también me gustaría haceros partícipes, lo disfrutaréis. 
En primer lugar os enlazo un poema  suyo recitado por mí :
 Llueve



El segundo vídeo es la presentación entera. Si no tenéis mucho tiempo yo empezaría en el 10:12 que es cuando empieza la presentación por mí y los influjos de su obra. Y si podéis verlo entero descubriréis la emoción y la entrega por parte de todos los que participamos, músicos y poetas, para acompañar el alumbramiento de la obra de Angel; Tiempo de café.


Ana Ruibarbo- Rico — Mimí ballenita

Mirándote me veo en el abismo de tu iris,
 y siento el tiempo inamovible,
 prisionero de mis emociones que lo demoran o comprimen.
¿Podría volcarme en ese punto quieto
 donde tu pupila me interroga 
con la más fría y perdida de las miradas inquisitivas?


Ana R.M
Imagen : Catherine Abel.

lunes, 10 de abril de 2017

Misivas en el tiempo. Caminus stelae



Tres caballos han atravesado las pilastras de la villa, escrito en una se lee: 1919 leguas  a Roma, pero solo uno descabalga y avanza sin armas. Los esclavos salen a recibir al viajero.

-¡Ave!
-¡Ave! Necesito ver al señor de la casa,  dominus Aurelio.

El esclavo mejor vestido lo observa con cautela, levanta una mano y dos guardias lo acompañan al interior de la vivienda. El olor de los nardos les guía, acceden a un patio de columnas marmóreas. En la estancia, hay además un estanque con carpas, un pequeño jardín y detrás una mesa. Entre la vegetación un hombre de unos treinta años con una hermosa  túnica  los observa entrar. De pronto, a varios metros de la mesa, los guardias se detienen cortando la marcha al viajero. Este saca de entre sus ropas un pergamino enrollado y lo entrega, intenta girarse, regresar pero estos -con un  solo gesto- amagan el movimiento. El hombre de la túnica permanece de espaldas frente a la mesa cuando lo desenrolla.

¡Ave Aurelio!
Canta albricias pues está será mi última misiva. En breve zarparemos desde el puerto de Ostia, atravesaremos el mediterráneo, y en tres meses, si los vientos nos son propicios, me tendrás de vuelta en la casa de nuestros ancestros…¡Por fin volveremos a vernos, amigo, después de 20 años!

Aurelio no sigue leyendo, sus manos tiemblan, y toma asiento. Luego se levanta, se gira,  y el viajero descubre la piel roja, igual a las carpas, y el sudor que cae profuso desde su frente. Cabizbajo, Aurelio murmura negando con la cabeza: ¡Tres meses es mucho tiempo! ¡Demasiado tiempo! Ahora su voz tiembla: ¡Que la tierra me sea leve!.  A un movimiento de su dedo índice le acercan una tablilla con cera templada, toma el punzón y escribe:

¡Ave Marcus!

Te estaré esperando al pie de la calzada, lee las estelas.


Misivas en el tiempo

Caminus stelae.


Texto Ana Rico M.

Imagen Berenice Abbott, fotógrafa estadounidense.

Relato publicado en abril 2017 en una revista cultural



El viento, y esto es muy raro, se convierte en un ancla, araña la costra de lava, desentraña las oscuras mentiras mientras las pieles se curten y las ardillas se esconden o las musarañas penetran la carcasa de escoria.
El viento acompaña los cuerpos, los recorre y procura moldearlos con regocijo. Está acostumbrado a que todos se resistan, no le importa, pues tiene un ojo para las caricias y otro para ventiscas.


Se mantiene férreo sujeto a su idiosincrasia, ligado al conjuro de los elementos, y es éĺ es que consigue encaminar a los hombres a la tierra, desviarlos del mar, sostener su imagen de seguridad
entre refugios efímeros.



Te llevaré donde nunca fuiste

por Ana Ruibarbo, texto e imagen.

30 ma


Mudanza a la estación de Atocha, hoy

Mudanza a Estación de Atocha Hoy Yo  y mi nuevo gato, el invisible, nos mudamos a Atocha en busca de trajín,  de la popula...