Fuimos muchos los que soñamos aquellas noches, incluso casi todos tuvieron el mismo sueño. Yo también le vi planear orgulloso acercándose,sin embargo ya no quedaban restos de los bosques, ni siquiera la ceniza; torres inmensas se erguían semiderruidas. Yo estaba en un claro, en el centro, era una pequeña plaza circular y le vi aproximarse mirándome. Nada de esto he contado por miedo, temo en las caras de los aldeanos la incredulidad. No sé si he visto un pasado remoto o un presente incierto. Solo se que no es él nuestro agresor sino el avatar implacable que nos avisa de que es llegado el tiempo.
Texto e imagen Ana Ruibarbo
Mis relatos son los ecos del entorno donde habito, residuos de la memoria que coloreo al antojo de este instante llamado mañana, ahora, ayer fundidos con tu respiración al leerlos.
Mostrando entradas con la etiqueta apocalipsis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta apocalipsis. Mostrar todas las entradas
jueves, 8 de febrero de 2018
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Tardes de septiembre y fútbol
Domingo por la tarde. Lluvisquea, el cielo se ha paseado por delante del ventanal haciendo muecas irónicas... El domingo se desploma en la l...
-
Soy actriz de teatro, de teatro... Divertida propuesta no apta para menores de ... o mayores de ..., con pro...
-
¡Amor! ¡Amor! ¡Amor! ¡Amor! Irrumpes en las sábanas descolocadas y silbas en mi oído el último hálito de oscuridad...
-
Un día desaparecermos en una nube de vapor y descubriremos que vivimos sobre una pasta que nada en el té.
