La capacidad de crear ficciones
es
la
que
se
alumbra
en el mayor parto conocido:
la poderosa luz de la literatura.
Humanos, un paso más en la escala evolutiva.
Mis relatos son los ecos del entorno donde habito, residuos de la memoria que coloreo al antojo de este instante llamado mañana, ahora, ayer fundidos con tu respiración al leerlos.
Un día desaparecermos en una nube de vapor y descubriremos que vivomos sobre una pasta que nada en el té.
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