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lunes, 17 de abril de 2017

Amor y Microclimas. Poesía



Me dejaste por una ensaimada
y la sección del economista.
Llovía en pleno junio,
pero solo en las esquinas.


¡Ponle cilantro a la sopa,
le haremos una aguadilla!
Me sumergí en tu boca
y resultè no ser anguila.
Embestida entre tus olas
¡Caracol, caramba , sin carambola!

Tintinea con la melancolía
aquel que no consiguió nada.
El amor es una lata
con muchos microclimas. 

viernes, 14 de abril de 2017

Confesiones veladas

Hace rato que cayó la noche pero no puedo dormir. Aún llevo puesta mi combinación roja, la que Peter me regaló en vísperas del viaje a Japón. No sé por qué aún de vez en cuando me la vuelvo a colocar bajo algún vestido corto. Supongo que me engaño a mi misma sin saberlo... Siempre me digo: es la única que le cae bien a este escote. Entonces entro en una espiral, y de nuevo ocurre lo mismo: Sebastian y yo salimos de casa, vamos al mismo lugar de siempre desde hace diez años, todos los fines de semana -ya no se llama Acuario, ahora es Star's pero por lo demás es idéntico-. Pedimos, él un beffeater y yo una Fanta de naranja, a veces con licor 43. Como siempre aparecen Marga y Pascual, y el camarero trae una bandeja de croquetas. Ahora que lo pienso ... Es todo un ceremonial. 


Sin embargo hoy no ha sucedido así; nunca sucede cuando me pongo esta combinación ¿Por qué no me había dado cuenta? Sebastian y yo hemos llegado más apagados de lo habitual, èl aún enfadado por no se qué de la subida de la luz. Hemos pedido pero,  en lugar de Marga y Pascual, se ha presentado Peter con una tal Tina -me recordaba a una tinaja redonda y ancha de caderas , cabeza y pies minúsculos-. El camarero ha entrado con una bandeja enorme, redonda. Algo curioso: solo había una croqueta. Sì, mas grande de lo habitual, Peter ha querido cogerla y yo le he clavado el tenedor, ni sé por qué, !Si ni siquiera nos hemos saludado! El tenedor se ha incrustado entre las falanges y yo ni he amagado soltarlo. Sebastian observaba incrédulo y ellas gritaban ¡Locas!. De pronto he subido el tenedor y he chupado la sangre, Peter abría la boca como un poseso !Hombres, qué lloricas! Ni siquiera sé por qué cuento esto. Al llegar a casa me he quedado dormida y, me he percatado de que Peter y yo aún seguimos casados, y Sebastian , pobre mío, murió el año pasado.

Ana Ruibarbo



¿Deliro si sueño que tu boca me tocA? ¿Desvarío sin en la noche escucho el cosquilleo de tu lengua en el laberinto de mi oreja? ¿Estoy en las puerta del abismo si leve, rasuras con tus palabras el vano de mis deseos?

Pirexia en papiroflexia

jueves, 13 de abril de 2017

Estandarte de ciudad
Amor amar ama..rte
Inclina el equinocio
Ahora de esta parte
Toma, toma la llave
Incienso poemàtico,
Descalàbrese la cerradura
Àbrase la puerta, sensibilidad.
Del concepto rompe hechuras
Toma de mí las partes
Crea una costura
de intención y posteridad 
Amor amar am Arte


21 de marzo 2017
Ana Ruibarbo
Y
Juan Gris

sábado, 11 de septiembre de 2010

Los placeres de esta tierra



La alcoba cuela por las rendijas una arenilla finísima, se deposita como un baño dorado sobre los muebles de la habitación

­-¡Apaga ya la luz que son las tantas! Y deja de una vez descansar el ojo, que lo agotas con tanto libro para conservarse bien muerto.

-¿Y tu cómo sabes que hora es?-, pregunta ella con un diente de ironía.

-Por el reloj, listilla, mañana habrá que soltar otra tabla del suelo y barrer el montón para el piso de abajo.



Adelita se estira la melena que por fin le alcanza la cintura, y con un deje de coquetería le dice, Miguel, dame un besitoooo, parpadea salerosa con su único ojo.

Miguel le arranca el ojo de cuajo y lo mete en el vasito de agua de la última cosecha


- ¡A dormir he dicho! Se oye un Crack y el anular sale volando y apaga la vela.

Dos segundos después se oye un toc, toc,

-Quién es, repone Miguel.

-¿Quién va a ser?-, gime Adelita, -la vecina de abajo.

-Pues sacate un poco de cera, anda, que casi se ha agotado la vela-. Se oye la arena silbando despacio de fondo y encima un rasgarse de chapoteo que acaba en un ruido seco cuando la uña abandona el oído ¡Clashhs!. Regresa la tintura amarillenta de sombras y arena.

-¿Que quiere?-. La vecina contesta:- Si fueran tan amables de prestarme la dentadura..., tengo en la cama a los gusanos y creo que están a punto para la cena.

Miguel mira enfadado, no se sabe bien, ya es toda una calavera. Adelita le arranca la dentadura sin contemplaciones y con su potente uña afilada rasga la madera en dos tiempos cortados:

- Son dos gusanitos.




Nota:

Equivoqué zombis con cadáveres:

1-.Los zombis son muertos vivientes .

2-.Los cadáveres viven hasta que se acaben los gusanitos.

Un auténtico placer -según una encuenta elaborada entre los nichos-, también una excelente fuente de babosas y escurridizas proteinas.

¡Buen provecho!                                                                  (Los placeres de esta tierra)

La foto de Rodney Smith

¡Qué bochorno!

Un día desaparecermos en una nube de vapor y descubriremos que vivomos sobre una pasta que nada en el té.