viernes, 14 de abril de 2017

Confesiones veladas

Hace rato que cayó la noche pero no puedo dormir. Aún llevo puesta mi combinación roja, la que Peter me regaló en vísperas del viaje a Japón. No sé por qué aún de vez en cuando me la vuelvo a colocar bajo algún vestido corto. Supongo que me engaño a mi misma sin saberlo... Siempre me digo: es la única que le cae bien a este escote. Entonces entro en una espiral, y de nuevo ocurre lo mismo: Sebastian y yo salimos de casa, vamos al mismo lugar de siempre desde hace diez años, todos los fines de semana -ya no se llama Acuario, ahora es Star's pero por lo demás es idéntico-. Pedimos, él un beffeater y yo una Fanta de naranja, a veces con licor 43. Como siempre aparecen Marga y Pascual, y el camarero trae una bandeja de croquetas. Ahora que lo pienso ... Es todo un ceremonial. 


Sin embargo hoy no ha sucedido así; nunca sucede cuando me pongo esta combinación ¿Por qué no me había dado cuenta? Sebastian y yo hemos llegado más apagados de lo habitual, èl aún enfadado por no se qué de la subida de la luz. Hemos pedido pero,  en lugar de Marga y Pascual, se ha presentado Peter con una tal Tina -me recordaba a una tinaja redonda y ancha de caderas , cabeza y pies minúsculos-. El camarero ha entrado con una bandeja enorme, redonda. Algo curioso: solo había una croqueta. Sì, mas grande de lo habitual, Peter ha querido cogerla y yo le he clavado el tenedor, ni sé por qué, !Si ni siquiera nos hemos saludado! El tenedor se ha incrustado entre las falanges y yo ni he amagado soltarlo. Sebastian observaba incrédulo y ellas gritaban ¡Locas!. De pronto he subido el tenedor y he chupado la sangre, Peter abría la boca como un poseso !Hombres, qué lloricas! Ni siquiera sé por qué cuento esto. Al llegar a casa me he quedado dormida y, me he percatado de que Peter y yo aún seguimos casados, y Sebastian , pobre mío, murió el año pasado.

Ana Ruibarbo



¿Deliro si sueño que tu boca me tocA? ¿Desvarío sin en la noche escucho el cosquilleo de tu lengua en el laberinto de mi oreja? ¿Estoy en las puerta del abismo si leve, rasuras con tus palabras el vano de mis deseos?

Pirexia en papiroflexia

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