sábado, 11 de septiembre de 2010

Los placeres de esta tierra



La alcoba cuela por las rendijas una arenilla finísima, se deposita como un baño dorado sobre los muebles de la habitación

­-¡Apaga ya la luz que son las tantas! Y deja de una vez descansar el ojo, que lo agotas con tanto libro para conservarse bien muerto.

-¿Y tu cómo sabes que hora es?-, pregunta ella con un diente de ironía.

-Por el reloj, listilla, mañana habrá que soltar otra tabla del suelo y barrer el montón para el piso de abajo.



Adelita se estira la melena que por fin le alcanza la cintura, y con un deje de coquetería le dice, Miguel, dame un besitoooo, parpadea salerosa con su único ojo.

Miguel le arranca el ojo de cuajo y lo mete en el vasito de agua de la última cosecha


- ¡A dormir he dicho! Se oye un Crack y el anular sale volando y apaga la vela.

Dos segundos después se oye un toc, toc,

-Quién es, repone Miguel.

-¿Quién va a ser?-, gime Adelita, -la vecina de abajo.

-Pues sacate un poco de cera, anda, que casi se ha agotado la vela-. Se oye la arena silbando despacio de fondo y encima un rasgarse de chapoteo que acaba en un ruido seco cuando la uña abandona el oído ¡Clashhs!. Regresa la tintura amarillenta de sombras y arena.

-¿Que quiere?-. La vecina contesta:- Si fueran tan amables de prestarme la dentadura..., tengo en la cama a los gusanos y creo que están a punto para la cena.

Miguel mira enfadado, no se sabe bien, ya es toda una calavera. Adelita le arranca la dentadura sin contemplaciones y con su potente uña afilada rasga la madera en dos tiempos cortados:

- Son dos gusanitos.




Nota:

Equivoqué zombis con cadáveres:

1-.Los zombis son muertos vivientes .

2-.Los cadáveres viven hasta que se acaben los gusanitos.

Un auténtico placer -según una encuenta elaborada entre los nichos-, también una excelente fuente de babosas y escurridizas proteinas.

¡Buen provecho!                                                                  (Los placeres de esta tierra)

La foto de Rodney Smith

1 comentario:

Chus dijo...

Ningún comentario? Pues yo juraría haber leido varios comentarios a este relato, e incluso haber escrito yo alguno a cuenta de los gusanillos...

¿¿¿Tienes más blogs que me he perdido por ahi???

Chus

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